Es de risas de donde nace mi poema,
de la alegría que colorea cada verso,
de la esperanza de alcanzarte con un beso,
del verde donde se pierde mi horizonte, de viento.

De viento que susurra con palabras,
de amaneceres y al alba mis ensueños,
de nubes y caricias los recuerdos
de ese invento de universo que hice en ti, de viento.

De viento que nos muere por amor,
por el amor que duele, por la ausencia
o por la transparencia de todo lo vivido, de viento.

Es de viento que están hechas las palabras,
tan despacio y tan lento que aprisiona,
te eleva y te lleva en brazos a su pecho
y se convierte en volcán de nuevo en ti, de viento.

De viento que susurra con palabras
que te enreda en su lamento de viento.

De viento que nos mueve por amor,
ese viento que te alcanza y que te toca,
que acaricia entre tus sueños
los deseos de sentir a tu lado
su mirada de viento, sus latidos de viento,
y mirarte en silencio
y dormirse contigo,
contigo en el viento.